Política informática

La razón de ser de la Tecnología de Información es hacer más eficiente y productivos a todos los sectores de la economía, incluyendo al nuevo sector creado por la misma tecnología.

Las nuevas tecnología de comunicación y procesamiento de información ofrecen grandes oportunidades, las cuales pueden ser aprovechadas (por personas, empresas, o países) o desperdiciadas. Entre más pequeño y pobre es un país, menos puede darse el lujo de desperdiciar oportunidades.

La política informática debe, por lo tanto, ser visionaria. En la era de la información, el conocimiento es el factor de la producción que más crece en importancia. El conocimiento lo produce la investigación y lo reproduce la educación. Si es el conocimiento (imbuido en artefactos tecnológicos) lo que genera riqueza, la política informática debe ser muy cuidadosa de no promover su exportación indiscriminada.

Si un país dedica a sus mejores ingenieros a la exportación de tecnologías desarrolladas en otros países, el resto de la economía sufrirá. La enorme diferencia en escalas asegura que mientras en un país pequeño las empresas locales deban competir por el recurso humano en condiciones desventajosas, no será posible educar suficientes ingenieros para suplir las necesidades internas. Un país que exporta el talento de sus ingenieros será incapaz de desarrollar el resto de la economía.

Importancia de la telecomunicación. En un país pequeño con un gobierno grande, se presenta la oportunidad de invertir (y si es del caso importar) conocimiento y tecnología para lograr que el gobierno desempeñe sus funciones (por su naturaleza intensivas en información) de una manera tan eficiente que produzca la reducción automática del mismo gobierno.

La política informática debe promover el desarrollo de la infraestructura de telecomunicaciones que permita el aprovechamiento de oportunidades. Internet es siempre el ejemplo de las oportunidades que están apareciendo y cuyo único límite pareciera ser la imaginación, pero hay muchos otros ejemplos de aplicaciones tecnológicas que presentan claras oportunidades.

El trabajo desde la casa (para trabajadores de cuello blanco) es un ejemplo. Sin duda ya muchos han hecho los números para calcular cuánto se ahorraría el país si todos los trabajadores de cuello blanco trabajaran en la casa (o lugares de trabajo remotos) dos o tres días por semana. Ahora bien, no es obvio cuál es la mejor forma de que la política informática promueva el trabajo desde la casa (o el desarrollo del comercio electrónico en Internet). Algunos sin duda favorecerán los subsidios y directrices del monopolio amistoso, mientras otros favorecerán la política de "fuera manos".

Costa Rica y Singapur. Las discusiones de política informática con frecuencia hacen referencia a Singapur y su visión del "La isla Inteligente". El ejemplo de Singapur es bueno en el tanto en que demuestra que un país pequeño, sin ser productor de tecnología, puede aprovecharse de la misma para impulsar su desarrollo. Pero el ejemplo es malo en el tanto en que se pretenda en Costa Rica imitar su orientación. No su manera de implantación. En Costa Rica hay mucho tiempo (más tiempo que vida) y muchas opiniones.

Precisamente con el afán de escuchar las opiniones en materia de política informática de nuestros próximos gobernantes, el Club de Investigación Tecnológica ha organizado, para el próximo 20 de noviembre, una mesa redonda titulada "Política Informática en Costa Rica 1998-2002" con la participación de representantes de los dos partidos mayoritarios. Es la intención que en este evento las empresas (públicas y privadas) afiliadas al Club, no solo escuchen los planes y propuestas en materia de política informática, sino también (y tal vez más importante) que los afiliados al Club puedan influir en la política informática, aportando la visión pragmática de quienes luchan diariamente por el aprovechamiento de la tecnología.

Artículo publicado en el periódico La Nación