Diferencia importante

Noviembre 13, 2009 - Publicaciones

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Ciencia y tecnología son, hoy, las principales fuentes de creación de conocimiento. El conocimiento es el principal factor de la producción (se puede convertir rápidamente en riqueza y bienestar).

Utilizamos el método científico para crear conocimiento. El conocimiento científico es, a su vez, la base para la creación de tecnologías que nos ayudan a modificar y adaptar la realidad para nuestro beneficio.

Es por lo anterior que las empresas tienen divisiones de Investigación y Desarrollo y los países tienen ministerios de Ciencia y Tecnología. La posibilidad de transformar el conocimiento en productos y servicios, es central, tanto para el crecimiento corporativo como al desarrollo económico.

Es importante destacar la diferencia entre la creación de tecnología y su utilización; son labores totalmente diferentes. Esto suena obvio y casi trivial, pero puede ser confundido, en parte debido al término “desarrollo”.

Creatividad. Desarrollar tecnología puede referirse a la creación de nuevas tecnologías, o también puede referirse a la creación de nuevas instancias de tecnologías viejas. En una empresa, Investigación y Desarrollo crea nuevas tecnologías, mientras que Producción utiliza tecnologías establecidas para crear (repetitivamente) nuevas instancias de productos y servicios.

La Tecnología de Información tiene la particularidad de que se utiliza tanto para crear nuevas tecnologías y nuevos sistemas, como para el funcionamiento diario de empresas y organizaciones. Confundir las labores de creación y producción de tecnología con las de implementación y utilización de tecnología, es un error muy grave y, sin embargo, muy frecuente.

La creación de tecnología es un proceso que depende del conocimiento y el método científico, la producción de tecnología es un proceso de ingeniería, mientras que la implementación y utilización de la tecnología son procesos administrativos y gerenciales, que pueden tener gran valor estratégico.

Procesos que requieren diferentes conocimientos y destrezas, obligadamente se deben asignar a diferentes personas o departamentos (o ministerios). No es buena idea que la Gerencia de Investigación y Desarrollo tenga responsabilidades operativas, ni que la Gerencia de Operaciones sea responsable del desarrollo de nuevos sistemas, o la creación de nuevas tecnologías.

Si vemos el Estado costarricense como la suma del Gobierno y todas sus instituciones (que, por lo menos en teoría, pertenecen a todos nosotros), notamos que es, por mucho, la organización más grande y compleja del país.

Cuando interactuamos con el Estado (lo cual es inevitable para el ciudadano promedio), no podemos evitar notar las enormes oportunidades de mejora en su eficiencia y eficacia.

Todas las oportunidades de mejora en la eficiencia y eficacia del Estado, son oportunidades de mejora del bienestar de los ciudadanos (que somos, a la vez, dueños, usuarios y clientes).

La utilización de tecnología para mejorar la eficiencia y eficacia del Estado tiene 40 años de estar a cargo de dos señores, Raimundo y Todo el mundo. Cada quien hace lo que mejor le parece. Adquieren tecnología a diestra y siniestra. Sufren impedimentos ilógicos en la contratación de personal. Los procesos duran muchas veces más de lo necesario.

Clave para la eficiencia. La integración de sistemas dentro de las instituciones es increíblemente escasa, pero mucho superior que la integración entre instituciones. Hoy sabemos que la clave para la eficiencia y eficacia de los sistemas no es tanto la tecnología que se utilice como las posibilidades de integración de los sistemas.

En Costa Rica, la cifra del gasto en tecnología del Estado no es fácil de conseguir, pero ciertamente se trata de cientos de millones de dólares al año. Esa cifra es pequeña comparada con el beneficio que estamos dejando de percibir debido a la falta de dirección y liderazgo tecnológicos.

Para mí, es claro que el Estado debe contar con una instancia responsable de dirigir y liderar la utilización de la tecnología de información y que dicha instancia no debe tener responsabilidades relacionadas con promover el desarrollo de la ciencia y la tecnología.

El talento, experiencia y recursos necesarios para dirigir la utilización de la tecnología, son muy diferentes de los requeridos para promover la creación de conocimiento científico y tecnológico. Esta es una diferencia muy importante.

Artículo publicado en el periódico La Nación