Futuro informático

Febrero 13, 1998 - Publicaciones

de noviembre, el Club de Investigación Tecnológica realizó una mesa redonda para discutir las propuestas de Política Informática de los dos partidos mayoritarios para los próximos cuatro años. Por el PLN expuso el Dr. Juan Barrios, mientras que por el PUSC lo hizo el Dr. Orlando Morales. Los participantes, como es costumbre en el Club, fueron los altos ejecutivos de Tecnología de las empresas afiliadas.

A manera de introducción, propuse que la discusión se centrara en los tres aspectos más importantes: educación, telecomunicaciones y el Estado como (el más grande) usuario de Tecnología de Información.

El Dr. Barrios propuso impulsar la tecnología desde un punto de vista social y estructural para mejorar la calidad de vida de los ciudadanos. Propuso impulsar la informática educativa en escuelas, colegios y universidades para favorecer el acceso democrático a la TI y la comunicación. Consideró necesario llevar adelante la consolidación de un sistema nacional de educación técnica y fomentar la participación de empresas de alta tecnología. Concretamente propuso continuar con la iniciativa de telemedicina y ofrecer correo electrónico gratuito para toda la población. También abogó el Dr. Barrios por convertir los esfuerzos de interconexión de redes de fibra óptica y enlaces digitales de alta capacidad, en las supercarreteras de información, e impulsar el desarrollo tecnológico de las instituciones del Estado como una forma de aprovechar el conocimiento disponible en las redes mundiales de información.

El tren del desarrollo. El Dr. Morales, después de leer un poema de Jorge de Bravo, sentenció que el "tren del desarrollo no espera a nadie, por eso tenemos que estar lo más cerca posible de la locomotora". Propuso desarrollar una estrategia congruente con un desarrollo en conocimiento, así como la transferencia gradual del esfuerzo físico al mental. Definió al capital humano como el instrumento fundamental para impulsar el desarrollo. Propuso promover las inversiones de alta tecnología y desarrollar la base tecnológica nacional, pues considera que la TI es el medio más auténtico de participar en la globalización. Entre las muchas propuestas concretas se destacan: la promoción de teleducación, telemedicina, teletrabajo y teletodo (la manera más sencilla de resolver el problema del transporte es no viajar), aumentar la participación de las empresas privadas en el área de telecomunicaciones, así como una apertura gradual en el mercado de las telecomunicaciones dejándole al Estado la función de regular en mercado y ceder concesiones, además propuso favorecer las empresas extranjeras de alta tecnología y renovar el equipo informático en el sector gubernamental.

Preguntas y comentarios de los participantes fueron muchas y muy relevantes. En particular, quisiera destacar la del Dr. Guy de Teramond, quien resaltó la buena noticia: que el desarrollo tecnológico no es tema político, y que hay gran coincidencia en las intenciones de ambos partidos mayoritarios. El tema de las telecomunicaciones es, sin embargo, el más espinoso (y tal vez el más importante). Es prudente hacer diferencias entre la función de transporte de información y todas las funciones de valor agregado, las cuales utilizan el transporte para agregar valor a los usuarios, de esta manera podemos discutir de una manera sensata cuáles funciones le competen al Estado y cuáles a la empresa privada.

Mercado de ingenieros. El apoyo de ambos partidos a la industria nacional del software es clara, así como lo es el apoyo a empresas extranjeras de alta tecnología. Ambos parecieron asombrarse por la falta de personal calificado expresada por los participantes, en particular, la posibilidad de que si varias empresas del tamaño de Intel se instalaran en Costa Rica rápidamente se "secaría" el mercado de ingenieros, lo cual ocasionaría un daño irreparable a la economía nacional. Ambos partidos proponen impulsar decididamente más la educación y la capacitación constante de los profesionales y técnicos informáticos. El Dr. Morales incluso hizo la analogía con la forma en que los Estados Unidos educó a miles de doctores durante la guerra, con planes de educación intensivos. En muy corto plazo logró producir todos los médicos que necesitaban, y muy buenos médicos han sido.

Brillaron por su ausencia las propuestas de ambos partidos para dotar a las instituciones del Estado de sistemas de información eficientes que permitan mejorar los servicios al tiempo en que se reduce el tamaño del Estado. Renovar el equipo informático de las instituciones e impulsar su desarrollo tecnológico, no nos dice nada. Los sistemas de información del Estado son sumamente importantes y nunca han funcionado bien. Son excesivamente caros y sumamente vulnerables. Una idea sencilla como dar el desarrollo, mantenimiento y operación de los sistemas estatales a una empresa especializada (aunque haya que importar el talento) podría dar magníficos resultados.

Los participantes se mostraron sumamente complacidos con el evento. La propuesta de ofrecer correo electrónico gratis a toda la población debe ser apoyada (y no considerada una loquera de campaña). Son ideas precisas y sencillas como esta las que en ocasiones cambian el rumbo de un país.

La idea de promover el teletrabajo se debe concretar (por ejemplo con empleados públicos) de manera que sea también precisa y sencilla. Su potencial es enorme. No debe ser difícil calcular los ahorros que el teletrabajo puede generar en el consumo de gasolina, el ahorro de tiempo de los trabajadores y el ahorro en polución atmosférica. Si lográramos, en cuatro años, que la mitad de los trabajadores de cuello blanco trabajen la mitad del tiempo de manera remota (desde la casa u "oficina en el barrio"), el beneficio directo sería sumamente cuantioso, pero el beneficio indirecto, por el cambio de cultura, sería mucho mayor.

Artículo publicado en el periódico La Nación