Navidad y tecnología

Diciembre 24, 1999 - Publicaciones

El traslape (intersección) entre la Navidad y la tecnología debería ser el conjunto vacío. Sin embargo, la Navidad, como todo, sufre de lo malo y disfruta de lo bueno de la tecnología.

Las buenas noticias son el correo y las tarjetas electrónicas, con estas facilidades podemos llegarle a más amigos y familiares en menor tiempo (se pueden enviar el 24 y todavía llegan a tiempo). El costo de comunicarnos con seres queridos es cero y el tiempo requerido también es nulo. La frialdad de las comunicaciones por medios electrónicos está siendo vencida con nuevas maneras de escribir, nuevas expresiones y símbolos propios de la generación de Internet J.

Las malas noticias son que es en esta Navidad cuando se espera el retorno sobre la inversión en comercio electrónico con consumidores. Las cifras difieren de una publicación y de un analista a otro; sin embargo, todas tienen en común muchos ceros. Ya he dejado de leer las cifras de comercio realizado y las estimaciones de comercio por realizar, no las entiendo (por ser demasiado grandes) y desconfío profundamente de ellas (por ser, el comercio electrónico, intrínsecamente difícil de medir).

Examen mental. Este año será posible (no solo para los que viven en Estados Unidos) realizar la mayoría de las compras de Navidad sin salir de la casa. De esta manera los habitantes del hemisferio norte pueden evitar salir al frío intenso y los del hemisferio sur salir al calor extremo (°los habitantes del trópico que quieran quedarse en casa necesitan que les examinen la cabeza!).

Pero las ventajas del comercio electrónico, dicen algunos, van mucho más allá de evitar las inclemencias del tiempo, el comercio electrónico nos da mayor variedad, menores precios y nos ahorra tiempo. Todo eso es correcto, pero la eficiencia económica no tiene nada que ver con la Navidad.

Los mercaderes electrónicos insisten en que la Navidad es la época de mayor actividad económica y por ende la eficiencia es deseable y necesaria. Insisto en que es una majadería. No es correcto que la Navidad se haya convertido en una época de gran actividad económica, no es correcto que un gran número de personas deban trabajar largas horas hasta el 24 de diciembre, no es correcto que los mercaderes, 1966 años después de haber sido echados del templo, se apoderen de la Navidad.

Más allá del costo. La Navidad, independientemente de la religión de cada quien, es una época de paz, de harmonía, de reflexión y de alegría. La intensa actividad económica vino como consecuencia de estos nobles sentimientos, queriendo alegrar y reafirmar el cariño a los seres queridos, a través de regalos. Pero todos sabemos que el valor de un regalo de Navidad va mucho más allá de su costo. El regalo nos indica que alguien estuvo pensando en nosotros, que alguien estuvo dispuesto a ceder una pequeña parte de su tiempo y esfuerzo con el fin de agradarnos.

øQué mensaje encierra un regalo comprado eficientemente por medios electrónicos? Me parece que el mensaje es obviamente "pienso tan poco de ti que ni siquiera estuve dispuesto a enfrentar las inclemencias del tiempo o los tumultos de las tiendas para adquirir tu regalo". Para mi es además difícil pensar en algo más impersonal y desalentador que una tarjeta navideña que acompaña al regalo, impresa por una computadora, sin contar siquiera con el puño y letra quien la envía.

La tecnología, como todo, en exceso (hasta la moderación) es mala. Podemos y debemos utilizarla para derrotar la distancia que nos separa de amigos y familiares, debemos utilizarla para hacer llegar el mensaje navideño de amor y paz a más gente en más lugares. Pero aquellos que intenten usar la tecnología para engañarse a sí mismos y a sus seres queridos, les saldrá el tiro por la culata. ¡Feliz Navidad!

Artículo publicado en el periódico La Nación