30 años investigando

Mayo 4, 2018 - Noticias

En abril 1988, en el Club de Investigación Tecnológica empezamos a realizar investigación aplicada. Investigamos y estudiamos las últimas tecnologías, esforzándonos por separar el bombo publicitario de los proveedores, de las verdaderas innovaciones, analizando siempre los posibles impactos de estas tecnologías en nuestras empresas e instituciones.

Hemos publicado 47 informes de investigación, realizado más de 325 conferencias/desayuno y docenas de seminarios, mesas redondas, y otras actividades tendientes a diseminar el conocimiento y el entendimiento de la tecnología, sobre todo la de información y comunicación.

En Costa Rica, en el sector productivo, es muy difícil, sino imposible realizar investigación básica, nunca la hemos pretendido, ni intentado. Tampoco hemos realizado investigación basada en encuestas, ya que las opiniones no ayudan mucho al entendimiento de las nuevas tecnologías, y entre más nuevas, menos gente las entiende y más envueltas en ruido publicitario suelen venir.

Los temas a estudiar los deciden los afiliados al Club, nunca hemos creído saber mejor que ellos qué es lo que ellos quieren saber. Por ejemplo, el primer informe fue sobre redes de computadores, en ese tiempo estábamos todos intrigados sobre las maneras, y las tecnologías involucradas, en hacer que varios computadores se comunicaran entre sí.

Hace 30 años la información viajaba, básicamente, en papel. Era difícil de conseguir, las últimas tecnologías tomaban tiempo en llegar aquí, y la mayoría sufrían de importantes impuestos de importación. El recurso humano era escaso y muy joven, y el dominio del inglés mucho menor al de ahora. Hoy la información es digital y abundante, el recurso humano sigue siendo escaso y joven, y las nuevas tecnologías están casi siempre disponibles globalmente al mismo tiempo.

Hoy sufrimos de exceso de información. Es imposible, para cualquier ser humano, poder leer todo lo que le interesa, la lista de asuntos por leer se nos hace más larga cada día. Todos los días se publican más artículos, revistas, libros, y periódicos de los que se pueden leer, aunque no tuviéramos nada más que hacer. Solos, nunca podremos mantenernos al día. En una comunidad de intereses compartidos, las posibilidades son mucho mayores.

Mientras, las tecnologías de información y comunicaciones se siguen desarrollando a ritmo exponencial (la capacidad de procesamiento por dólar se duplica cada dos años). Por ejemplo, la única computadora que tenía el Ministerio de Hacienda, cuando empecé a trabajar, era 15,000 millones de veces menos poderosa por dólar que mi teléfono de hoy. Si a eso le agregamos que la capacidad de almacenamiento, a partir de los años 80 se ha desarrollado todavía más rápido que la capacidad de procesamiento, y que el ancho de banda, a partir los años 90, se ha desarrollado más rápido que la capacidad de almacenamiento, resulta en un ambiente empresarial e institucional, en el que la tecnología juega un papel cada día más transformador.

Pero a pesar del abaratamiento de la tecnología, la factura tecnológica de las organizaciones sigue creciendo, cada vez hay más cosas que se pueden digitalizar, más procesos que se pueden agilizar, y más usuarios cuya experiencia se puede mejorar. Pero, como todos sabemos, la aplicación de las tecnologías no siempre es fácil o acertada, y cuando son tecnologías novedosas, los riesgos crecen más que proporcionalmente al costo.

Con frecuencia he dicho que el término “revolución tecnológica” es engañoso, porque las revoluciones terminan y suelen ser seguidas de un período de calma, y ese definitivamente no es el caso con la tecnología. El cambio tecnológico va continuar, y cada vez más rápido, no hay nada que sugiera que algún día el ritmo de desarrollo perderá el impulso exponencial.

Todo esto redunda en una seria complicación del puesto del encargado de tecnología de las organizaciones. El Oficial en Jefe de Información (CIO en inglés) es un puesto que todas las organizaciones tienen que tener, es el responsable de entender el desarrollo de las nuevas tecnologías, inferir cómo mejor utilizarlas para beneficio de la organización, y asegurarse que la ejecución sea exitosa. Para hacer esto debe conocer muy bien la organización y en especial qué hace funcionar el “negocio”, así como quiénes son y qué desean sus clientes y usuarios. Desde hace años ha habido discusiones interminables acerca de si el CIO debe ser más gerente, o más técnico, cuando lo cierto es que debe ser muy competente en ambos campos.

El próximo mes de mayo celebraremos el aniversario del Club con una reunión especial. Realizaremos una reunión exclusiva para CIOs, en la que lanzaremos una nueva iniciativa llamada CIO Circle, una comunidad de CIOs dedicada a agregar valor a los miembros a través del conocimiento y entendimiento, tanto de la tecnología como de las disciplinas de administración y gerencia. Para esta nueva iniciativa nos hemos aliado con Incae Business School, la consultora EY y GBM.

Con la esperanza de llevar esta iniciativa a todo Centroamérica para finales de este año. Estamos invitando otros aliados cuyos intereses estén alineados con nuestra meta de promover el conocimiento y entendimiento, de la intersección de la tecnología y la gestión, es así como el Presidente del Object Managment Group (OMG) será uno de los expositores en esta primera reunión.

Imposible saber dónde nos llevarán los próximos 30 años, lo que sí sabemos es que los cambios que verán, los que estén todavía por aquí, serán muchas veces mayores que los que hemos visto en los últimos 100 años. Entre más rápido cambie la tecnología, más importante es la investigación aplicada a su mejor aprovechamiento. Por suerte las nuevas generaciones son todavía más curiosas, y sedientas de conocimiento y entendimiento que nosotros. Una comunidad de intereses compartidos, dedicada a averiguar y compartir conocimiento, solo buenos resultados puede producir. Digo yo.

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