El valor de las ideas

Febrero 4, 2012 - Publicaciones

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No hay duda de que algunas ideas son más valiosas que otras, o que el valor de una idea cambia en el tiempo. Todos hemos oído la cita de Victor Hugo: “No hay nada más poderoso que una idea a la que le llegó el momento”, pero ¿cómo sabemos que a una idea le llegó el momento? O ¿cómo hacemos para que le llegue?

En una economía en que el principal factor de la producción es el conocimiento, las ideas son moneda de curso. A diferencia de las monedas de antaño, las ideas cuando se comparten, no solo se siguen teniendo, sino que, además, enriquecen tanto a la parte receptora como a la emisora de la idea. Si hicieran una campeonato mundial de ideas, asumiendo que encontraran la forma de escoger la mejor idea, y le dieran a la persona que tuvo la idea una medalla, aun así, todos los competidores ganarían. Compartir ideas no solo es entretenido, es, además, enriquecedor.

El año pasado alguien me preguntó si en TEDxPuraVida no existe el peligro de que le roben a uno las ideas. La respuesta es un contundente no, la posibilidad no existe, porque cuando uno comparte las ideas, no se las pueden robar, además que el robo de ideas es un concepto bastante etéreo. Es, sin embargo, entendible, que, cuando se establece que las ideas pueden ser muy valiosas, alguien piense (basado en conceptos de la economía de cosas hechas de átomos) que las ideas hay que esconderlas bajo llave para que no se las roben.

Propiedad intelectual. La propiedad intelectual está, sin duda, hecha de ideas. Las ideas se alimentan las unas de las otras; frecuentemente al conjugarse dos ideas el resultado es muchas veces mayor que la suma de las partes. Un buen ejemplo es cuando se juntaron la interfase gráfica con el hipertexto y crearon el World Wide Web, muchas veces más poderosa que la Internet antes de la web (a mucha gente le cuesta imaginar cómo era la Internet sin la web, pero ciertamente existía y era utilizada por muchos), ambas ideas existían y se utilizaban liberalmente, pero la genialidad de juntar las dos cambió el mundo. Las leyes de protección a la propiedad intelectual existen precisamente para que los que tienen conjuntos de ideas de alto valor comercial (como un libro o un software) no tengan que esconderlas para beneficiarse, sino todo lo contrario, las puedan publicar y puedan servir de apoyo a la creación de nuevas ideas.

Conocimiento colectivo.En años recientes también ha tomado auge la idea de compartir todas las ideas y conjuntos de ideas bajo un esquema de “creative commons” en el cual se comparte el conocimiento para beneficiar la producción de nuevo conocimiento, con la condición de que no se restrinja el acceso a dicho conocimiento. Una cultura que valora el respeto por la propiedad intelectual también debe respetar a los que deciden regalar sus ideas y su conocimiento.

Para compartir ideas tenemos nuestras habilidades y los medios, de comunicación. Podemos comunicar ideas de manera sincrónica (ambas partes al mismo tiempo) o asincrónica, oral o escrita, con acompañamiento visual o sin el, unidireccional o bidireccional. No es de sorprender que la gente prefiera la comunicación sincrónica, oral, bidireccional con acompañamiento visual, pero esta no siempre es posible y es muy ineficiente en la utilización del tiempo de los interlocutores, sobre todo cuando habitan diferentes partes del país (o el planeta).

No estoy seguro de dónde viene la comunicación unidireccional (¿de los religiosos?, ¿de la tecnología antigua de prensa, radio y televisión?), en realidad lo que importa es que ya no existe limitación tecnológica para que nos podamos comunicar, y compartir ideas, globalmente con acompañamiento visual. Lo único que necesitamos es una infraestructura digital de altísima velocidad que sea simétrica, o sea, que podamos enviar y recibir información a la misma velocidad. Esa tecnología existe y está disponible, no hay nada razonable que nos impida tener una infraestructura de fibra óptica en todas las casa, empresas e instituciones, en el corto plazo, en Costa Rica.

En TEDxPuraVida (y en todos los eventos tipo TED) la comunicación en el escenario es unidireccional, pero la comunicación fuera del escenario, globalmente, es multidireccional; todos están animados a compartir ideas, ideas acerca de las ideas, o ideas encima de ideas, o ideas solas, no importa, lo que importa es que podamos compartir más ideas de mejor manera. El 9 de febrero, durante todo el día, en TEDxPuraVida, estaremos compartiendo ideas poderosas, con pocas personas (670) en el Auditorio Nacional y con muchas personas por nación.com; todos están invitados a participar y compartir; estamos claros de que todavía no tenemos la mejor comunicación, pero esperamos que sea el mismo poder de las ideas lo que termine de convencer a todos que la nueva infraestructura es urgente.

Artículo publicado en el periódico La Nación

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