Ensalada de sistemas

Julio 25, 2006 - Publicaciones

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Desde el punto de vista de la diversidad de tecnologías, era más fácil la planificación tecnológica hace 30 años. Durante los albores de la computación, no existían estándares independientes o de la industria, entonces la planificación tecnológica básicamente consistía en escoger de cual proveedor se quería depender.

El movimiento hacia los estándares abiertos nació de los usuarios más grandes (ya que eran quienes más sufrían de la dependencia tecnológica). La reacción de los proveedores en general ha sido muy responsable y cooperadora, la mayoría participan de los procesos de definición de estándares por dos motivos, para tratar de influir en el resultado y para estar listos con productos que cumplen cuando los estándares son promulgados. Siempre hay, sin embargo, por lo menos un proveedor que se considera suficientemente dominante para desafiar al mundo e insiste en desarrollar sus propios estándares.

Estándares abiertos son aquellos estándares definidos por organismos internacionales e independientes, en un proceso abierto. Un proceso abierto es un proceso de definición de estándares en el que toda la información durante el proceso está disponible a todos lo interesados. El código de referencia de un estándar abierto debe estar además, disponible sin costo para todos los interesados. Esto no es lo mismo, que software abierto o software libre, nada que ver. Software que se adhiere a estándares abiertos suele ser propietario, la diferencia es que el usuario no depende del proveedor ya que el cualquier momento lo puede cambiar por otro que también cumpla con el estándar.

Las organizaciones que insisten en adquirir sistemas que cumplan con estándares abiertos hoy en día, han reducido la dependencia de los proveedores. Sin embargo, casi todos los proveedores de sistemas que cumplen con los estándares le agregan a sus productos características especiales (“features”) que hacen que el sistema sea más rápido o eficiente, aquel que utiliza dichas características cae víctima de la dependencia (la migración hacia un producto competidor se hace más difícil y caro).

De manera que vemos como a pesar de los estándares y debido a los “features”, a la gran cantidad de proveedores, y a la constante introducción de nuevos productos y tecnologías, llevan con facilidad a situaciones de gran diversidad de sistemas y tecnologías, mejor descritas como ensaladas de sistemas.

El problema de la ensalada tecnológica es su alto costo de mantenimiento y complejidad de administración. Adicionalmente, es muy dudable que sea más provechoso depender de muchos proveedores que depender de uno solo. La dependencia se hace patente en el alto costo, incluso imposibilidad, de cambiar de proveedor, con lo cual se obliga a seguir adquiriendo licencias y ampliaciones del mismo proveedor.

La planificación de la tecnología se debe hacer en base a la arquitectura de sistemas que se desea llegar a tener, esto en sí no es muy difícil de determinar. El problema reside en que el mundo sigue cambiando, usuarios expresan nuevos requerimientos, el mercado presenta nuevas exigencias.

Cuando lo urgente toma precedencia sobre lo importante, los resultados suelen tener sabor a ensalada. Cuando lo importante se torna urgente, suele ser demasiado tarde.

Artículo publicado en la revista Blue Tech

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