Hacia un mundo comunicado y programable

Marzo 17, 2014 - Noticias, Publicaciones

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Hace un par de años escribía aquí “Cosas digitales en Internet” sobre la Internet de las cosas. Estamos pasando de un mundo en el cual se comunican las personas vía teléfonos y las computadoras vía redes, a uno de dispositivos con sensores y actuadores con posibilidades de cómputo, almacenamiento y comunicación de datos.

La esencia de la programación es inventar composiciones de órdenes que serán seguidas de manera obediente, exacta y rápida por un automatismo. Desde 1950 y por varias décadas, hacíamos programas para dirigir los cálculos de computadoras separadas del mundo. Las redes hicieron posible la comunicación remota y el cómputo distribuido.

La electrónica digital miniaturizada ha permitido múltiples innovaciones más allá del microprocesador. Miles de millones de personas tendrán acceso a Internet desde teléfonos y dispositivos móviles. Miles de millones de instrumentos digitales con sensores y actuadores, conectados a redes –en el campo, las vías de comunicación, ciudades, oficinas, los centros de salud, hogares y escuelas– interactuarán con personas y otros dispositivos, creando vastísimos volúmenes de datos.

Los instrumentos no necesitarán mucha capacidad local: serán los “sentidos” que, junto con dispositivos en manos de humanos, alimentarán los “cerebros” (poderosas computadoras agregadas en la nube) que procesarán las enormes bases de datos de manera complementaria a las aplicaciones móviles y –vía software– generarán órdenes dirigidas a microprocesadores con actuadores, situados remotamente. Desde un móvil, un ser humano podrá tomar decisiones informadas y disponer la forma en que se controlarán remotamente dispositivos muy distantes que actúen sobre el mundo físico.

El mundo digitalizado y comunicado será actuable vía programación. Para bien, o para mal.

Artículo publicado en el periódico El Financiero

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