No les conteste la llamada

Abril 9, 2006 - Publicaciones

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La telefonía digital tiene muchas ventajas, algunas de las cuales son los servicios nuevos que ofrecen como son dejar recados (sin necesidad de las grabadoras secuenciales), desviar llamadas, llamadas en espera, poder ver el número del que llama (y si lo tiene programado en el teléfono puede ver el nombre del que llama) etc.

Esa misma tecnología, también permite que un usuario pague para que cuando llame no aparezca su número.

Es lógico pensar que dichos usuarios tienen algo que ocultar, muy parecido a los que andan en carro con los vidrios oscuros.

No conozco mucha gente que le abriría la puerta al que toca el timbre y se niega a decir quien es, no entiendo, por lo tanto ¿Por qué algunos si le contestan el teléfono a los que pagan para esconder el número?

Es cierto que vivimos en una sociedad donde la transparencia es tan escasa como los dientes de las gallinas, pero la verdad es que las excusas que algunos plantean para esconder su número no merecen considerarse.

Tampoco conozco gente que abra correos electrónicos anónimos En general me parece absurdo iniciar (o aceptar) una comunicación con un anónimo.

La solución obvia y sencilla es no contestar llamadas anónimas, pero si se es muy considerado y se supone que el llamador anónimo es escaso de entendimiento, entonces se pude grabar un mensaje como el siguiente: “en este momento no puedo contestar, debido a que no estoy disponible, o porque no contesto llamadas anónimas”.

Artículo publicado en el periódico La Nación

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