Nombres para TIC latinos

Abril 24, 2011 - Publicaciones

Compartir

Los primeros técnicos informáticos latinoamericanos asistían a los cursos de capacitación que ofrecían los proveedores. Algunos ingenieros y científicos que estudiaban en el extranjero aprendían cálculo numérico y programación y al repatriarse comenzaron a enseñar esos conceptos en facultades de Ingeniería y Ciencias.

Las primeras carreras universitarias latinoamericanas de Informática surgieron hacia 1969. Con influencia de la terminología de los fabricantes (por ejemplo, Systems Engineer de IBM) y de universidades europeas y norteamericanas, fueron apareciendo carreras denominadas: “Ingeniería de Sistemas”, “Ciencias de la Computación”, “Informática”, “Ingeniería en Computación”, “Ingeniería en Sistemas Computacionales”, “Sistemas de Información”, “Ingeniería en Computación y Sistemas”, “Sistemas de Computación”, “Ingeniería Informática”, “Ingeniería de Sistemas Informáticos”, y muchos más.

El IEEE, preocupado por la abundancia nomenclatural, convocó a un taller latinoamericano a inicios de abril. Vimos que el nombre no necesariamente guarda relación con el contenido de la carrera; nombres muy distintos tienen contenidos semejantes y carreras de idéntico nombre son muy disímiles. Y los sistemas educativos son muy diversos: las carreras universitarias duran entre 3 años (Costa Rica) y 6 años (Chile).

En Costa Rica el término “ingeniería” aparece en 27 de 32 carreras relacionadas con TIC. De esas, solamente 6 tienen cursos de Física. En el resto de Latinoamérica es impensable que una carrera de “Ingeniería” no tenga contenidos en ciencias físicas.

En cada país habrá que ver cómo se relaciona la nomenclatura local con la de los marcos de referencia disciplinares que existen para educación, acreditación académica y certificación profesional en Informática e Ingeniería, lo que puede impactar la movilidad laboral y el trabajo transfronterizo de nuestros profesionales en TIC, así como la atracción de inversión y el desarrollo de negocios internacionales.

Artículo publicado en el periódico El Financiero

Agregue un comentario

Su dirección de correo no se hará público.