Trabajar duro, pero juntos

Febrero 18, 2008 - Publicaciones

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A inicios de los años 90, un estudiante coreano de economía de la Universidad de Oxford pretendía demostrar en su tesis de doctorado que los llamados “tigres asiáticos” se desarrollaban aceleradamente gracias a regímenes autoritarios que dirigían la economía y ponían reglas de juego claras y exigentes a los participantes.

Sugerí que había rasgos culturales y hábitos arraigados en esas sociedades, como el ahorro, el trabajo disciplinado y el respeto a la autoridad, que contribuían a ese éxito. No supe cómo le fue con su tesis, pero observé que Hong Kong, Corea del Sur, Taiwán y Singapur (recientemente Malasia y Vietnam) siguieron prosperando.

Los ticos somos “pura vida”, poco disciplinados. Tendemos al individualismo. En los ambientes laborales modernos es requerida la colaboración, la negociación, ser proactivos y llegar a acuerdos eficientemente. Es imprescindible rendir cuentas. Nuestro sistema educativo no estimula el trabajo en equipo ni otras “habilidades blandas” requeridas por las empresas, particularmente las que juegan en canchas mundiales.

Es hora de modificar nuestro sistema educativo para que mejore los rasgos colaborativos y la disciplina de trabajo de los educandos. Habrá que comenzar por que los educadores mejoren sus capacidades para el trabajo colaborativo.

La Fundación Omar Dengo y Cenfotec han tenido experiencias exitosas para estimular el aprendizaje del trabajo en equipo, mediante su aplicación en el desarrollo de proyectos. Hay un disfrute de la experiencia y un aprendizaje real de esos componentes del desarrollo personal.

En paralelo deberemos estimular el desarrollo y la aplicación de tecnologías colaborativas que propicien el trabajo en equipo, aprovechando la evolución de las tecnologías digitales que facilitan el comunicarse, compartir información y colaborar.

Artículo publicado en el periódico El Financiero

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