Un verdadero gurú de la industria informática

Abril 13, 2007 - Publicaciones

Compartir

Wenceslao Casares es uno de los jóvenes empresarios más notables del mundo y posiblemente el más importante de América Latina.

Con poco más de 20 años fue el fundador y gestor de Patagon.com, el sitio de correduría financiera y banca por Internet que capturó la imaginación y la atención de las principales entidades bancarias que operan en América Latina.

Con su venta y posterior compra, Wenceslao se convirtió también en uno de los empresarios más exitosos, en términos de riqueza creada, de toda la región. Mucho antes de cumplir 30 años ya se le consideraba el empresario joven más exitoso de América Latina, tanto por la riqueza que había acumulado como por su capacidad creativa en industrias de vanguardia tecnológica a nivel global.

Hombre de mar

En los últimos dos años pasó en compañía de su esposa más del 80% del tiempo viviendo a bordo de su catamarán mientras le daba, literalmente, la vuelta al mundo.

Su embarcación tenía telefonía y acceso, comparativamente limitado pero operativo a Internet y servicio telefónico. Aún en medio del vasto océano Casares encontró la forma de seguir manejando a la distancia, con base en conectividad, sus muchas e innovadoras inversiones en diversas partes del mundo.

Además de Patagon, Wenceslao es fundador de Lemon Bank, un banco de “tecnología avanzada y cerrada”, altamente productivo y rentable, con más de 4.000 sucursales, que sirve principalmente a las necesidades financieras y bancarias de las mujeres pobres de Brasil.

Es fundador también de Wanako Games, productora de juegos de video para los principales distribuidores de juegos y consolas para estos del mundo. Y hay muchas otras empresas, tanto productivas como sin fines de lucro en que la marca creativa y tecnológica de Wenceslao está presente.

Valores empresariales

Para la juventud de su país natal, Argentina, ha creado una revista, Surcos, promotora de los valores de empresa, creatividad y libertad, entre otros que le apasionan.

Asimismo, es director del Fideicomiso Viva, establecido por Stephan Schmidheiny, el fideicomiso filantrópico más grande del mundo y que opera exclusivamente en America Latina.

También es socio fundador del Penguin Circle, un fondo de capital de riesgo enfocado en apoyar la siguiente generación de empresas de tecnología en América Latina, y director de Endeavor, una organización sin fines de lucro que apoya a la siguiente generación de jóvenes empresarios en naciones emergentes. Además, es miembro electo del Global Leaders of Tomorrow del World Economic Forum y del Young Presidents Organization.

Como empresario tecnológico, Casares hace un uso intensivo de las redes de comunicaciones y los web sites globales de compra y venta para una alta proporción de todas sus transacciones.

Asiduo usuario de e-bay, Wenceslao es el prototipo del empresario global. Si se le pregunta por su residencia responde que vive en Argentina, pero a veces en Chile, Miami y más recientemente en Palo Alto, California, donde acaba de abrir su última y más nueva empresa en el mundo de la tecnología.

Estará en Costa Rica

El próximo 26 de abril los jóvenes emprendedores de Costa Rica tendrán oportunidad de escuchar sus experiencias y su visión del mundo actual, pues –en apoyo a Incae y al Club de Investigación Tecnológica, y como parte de lanzamiento del programa Costa Rica Digital, con el patrocinio de empresas e instituciones locales– estará de visita en nuestro país haciendo una presentación del tema que lo apasiona: “Empresarialismo digital en un mundo sin fronteras”. Su conferencia tendrá lugar en el auditorio del Museo de los Niños a partir de las 6 p.m.

Más información puede obtenerse en el Incae o en el Club de Investigación Tecnológica.

Al evento, además de los estudiantes y graduados del Incae, están invitados los miembros de las comunidades tecnológicas, académicas y sobre todo la juventud empresarial, quienes de seguro escucharán en este joven latinoamericano a uno de los verdaderos gurús de las industrias informáticas del Siglo XXI.

Artículo publicado en el periódico El Financiero

Agregue un comentario

Su dirección de correo no se hará público.