Wilkes, el pionero

Enero 24, 2011 - Publicaciones

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“Puedo recordar el instante exacto en el que me di cuenta de que una gran parte de mi vida a partir de entonces la iba a gastar corrigiendo errores en mis propios programas”. Maurice Wilkes falleció a finales de noviembre pasado, a los 97 años; un verdadero pionero de la Informática. Se doctoró en Física y al terminar la Segunda Guerra Mundial, dirigió la Laboratorio de Matemática, que desarrollaba métodos de cálculo numérico.

Ekcert y Mauchly construían la primera computadora digital, ENIAC, que almacenaba datos en memoria pero debía ser ‘recableada’ para ejecutar nuevos programas. Wilkes leyó un borrador en que John Von Neumann describía la EDVAC y el concepto de programa almacenado. Inspirado, Wilkes emprendió el desarrollo de la EDSAC, la primera computadora electrónica utilizable con programas almacenados en memoria. El grupo de Wilkes tenía un presupuesto autónomo para investigar en aplicaciones computacionales y matemáticas, a la vez que innovaban continuamente. Wilkes inventó el concepto de ‘microprogramación’ para simplificar el diseño de la unidad central de proceso de las computadoras mediante un programa que controla las instrucciones de la computadora.

Wilkes y su equipo escribieron el primer texto de programación, en que incluían los conceptos de macroinstrucción, subrutina, biblioteca de funciones y diagramas de flujo, que elevaron la expresividad de los programadores y dieron más seguridad a la programación. Ellos también inventaron las primeras computadoras de uso empresarial y de tiempo compartido, para permitir el acceso de múltiples usuarios al recurso computacional. ¡Todo esto antes de 1960!

En los sesentas, Wilkes, Needham y otros desarrollaron sistemas operativos avanzados y redes de computadoras que sentaron las bases del cómputo distribuido moderno. Wilkes también dirigió el establecimiento del Laboratorio de Informática en la U. de Cambridge y fomentó una fructífera interacción con la industria.Requiescat in pace.

Artículo publicado en el periódico El Financiero

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